viernes, 9 de agosto de 2013

Enojos...

     Tenía la sensación de no poder escribir, los sucesos de estos últimos tiempos están repletos de metáforas, causalidades y de misterios sin resolver, otros tantos aprendizajes que se amontonan para su análisis y charlas que doblegan la capacidad de entendimiento.
  Quizás la parte más emblemática, o una de ellas son las relaciones humanas, relaciones que en estos tiempos…no me refiero a los de la década que transitamos, sino a los más de 40 que llevamos puestos todos los que me rodean. Aprendimos muchas cosas, supimos de cambios, de imprevistos y del dolor, supimos del amor y de la soledad, supimos de bailar y de entristecer bajo el vacío de un lugar donde no queremos estar, supimos de lo bello, también de lo áspero, del olvido, de los desengaños, de las distancias…pero que aprendimos si nuestro mundo es igual que el adolescente?, me refiero a que los enojos, siempre con un tinte mayor o menor de egoísmo, producen eso que en otra edad buscaba el amparo y la protección de los seres queridos cuando nos veíamos derrotados, entones, victimizándonos buscábamos causar la ternura necesaria para recibir el abrazo que despojaba de aislamiento lo que era una evidente derrota emocional, incapaz de sobreponerse a diferentes circunstancias, los enojos son esa parte que busca de nosotros un rincón de atención, donde poder ser el centro de un escenario donde pasan cosas, que seguramente no es muy diferente a lo que criticamos, o a lo que somos. Todos somos parte de un espacio que tiene de una u otra manera los mismos quehaceres, las mismas necesidades, las mismas desventuras y dolores….ciertamente que parece que no fuera así, pero nuestras debilidades nos amontonan como la espuma al final de las olas, a orillas del mar. Sin embargo nos proponemos regularmente a buscar en algún enemigo algo que lo distancie para justificar nuestros vacíos, pero somos algo que nos junta por docenas de motivos, por algo leemos esto, por algo vamos a las reuniones de los amigos que nos convocan y más aún…si los años hacen de estas comuniones algo más o menos regular…que nos puede separar tanto como para no comprender que malos días, malas épocas llevamos todos en nuestro historial?, pasamos los 40 y no somos infalibles a resistir el más mínimo archivo, vulnerables, aprendidos de la vida, de las derrotas y de la vida que nos deja en un punto en el que me pregunto hasta donde vale la pena estar separados como de niños por la trampa jugando a la mancha, aprendimos algo en todo este tiempo o como le explicaría a Lunita que su sonrisa ahora no mire a tal o cual persona? Ella seguramente repartiría su ternura donde fuera, descuidando egoísmos y abriendo los brazos a todo el mundo, sin importar los secretos maliciosos que nuestros rencores esconden, ocultan o retienen. Ella reiría descuidadamente olvidando en apenas segundos los dolores de un pinchazo y sabiendo que aún el más premeditado de los daños era pasajero, para ir rápido a un mundo de color, juegos y donde no hay muchos más argumentos para estar vivos que ser lo más felices que se pueda, con lo que tenemos a mano, con quienes nos rodean, con un mundo que no podríamos criticar en el caso de ser nosotros los principales divisores de un grupo menor de personas, imagino que podría decir de un mundo aplastado por los negocios de la guerra si mis amigos fueran torpes, dañinos, egoístas y no pueden estar juntos, obviando desprolijidades, torpezas y tantas cosas más. Quizás no sea igual el antes que el ahora, quizás cambien nuestras maneras de pasar los días, pero vale la pena buscar excusas para el enojo? Nos quieren dividir desde todos lados buscando la guerra los más poderosos, buscando vender diarios los de más abajo, buscando vender televisores más acá, consumiendo distancias con el único motivo de ser vulnerables, y somos condescendientes con ese juego si no sabemos anteponer nuestro nivel de tolerancia, amor, comprensión. Y no son solo palabras.

   Aprendí en estos tiempos a mirar a Luna y sus actitudes, como las de infinidad de niños que luego de un mal momento se sobreponen sin murallas, sin rencores.  Aprendí a querer imitar esa actitud, no siempre pudiendo, y juro que mis motivos son tan válidos como los de cualquier humano, pero mi objetivo, mi núcleo pasa por otro carril como para justificar mi dificultad, por eso sé que sin importar donde este parado mis sombras y mis luces ya están algo más maduras como para querer torcer ese rumbo que tiene…y juro que tiene mucho más frutos que el enojo gratuito, a cambio de la satisfacción de creerme capaz de haber subido un escalón.

martes, 9 de julio de 2013

Sobre ángeles, casualidades, dioses y milagros. (5)


   También es momento de comprender cuando uno ve cosas que no salen, es ciego a los mensajes y se obnubila con los impedimentos. Las torpezas asoman y las claves se desmoronan, esos fuertes que antes servían de comodines ahora son estorbos que no nos dejan caminar, hacer, pensar…a cambio de un camino en pendiente de dolor en aumento, frustración y depresión. A veces, como dice Ana, el universo nos avisa de ciertas cosas, cosas que también podemos no mirar, o mirar para otro lado, o dejar pasar, quizás allí llegue el opuesto de mis mensajes anteriores, donde la pesada carga de estar distraído me daría no una de aquellas visitas de ángeles donde todo sale entre perfumes y sonrisas, sino que avisa el universo, o los mismos ángeles que no es el momento del camino transitado. Allí, en ese lugar pasan cosas, también pasan cosas, y son de dolor y de sorpresa, de las que nos jaquean y nuestra ceguera, testarudez o lo que sea impiden continuar y chocamos más veces con la misma pared, echamos culpas, echamos responsabilidades por la ventana y justificamos de algún modo en el exterior lo que fue seguramente parte de nuestra responsabilidad, aunque tampoco podríamos asumirla.
   Estar atentos significa que los remolinos del mar son parte de nuestra ventaja, aquellos círculos que las manos de los amigos proponen son los remos para salir de los remolinos, es la ayuda, es la comprensión, es el estar en el corazón de los demás y dejar el tuyo a disposición, es que alguien sepa que estás dispuesto, abierto y entregado con lo que te queda, con lo que lograste juntar, los egoísmos latentes de este lugar frío y separado son así si lo proponemos así, pero de ese modo no pasarían las cosas que contaba en mis entradas anteriores, ni tantas otras que no cuento, pero que son de igual magnitud, donde el universo conspira para que sepamos cual es el camino de cada uno. Claro que no son casualidades, ni la caída de la mampostería, ni la llegada de Luna a nuestros brazos, a llenar el cuerpo de amor puro y donde la maravilla de este universo nos brindó su presencia para saber qué tan inmenso puede ser el amor. Por eso, por ella compramos aquel terreno, y por ella nos decidimos a cambiar de este lugar…por eso nos brindó el número de sorteo con el que ganamos en la primera adjudicación y por eso podemos comenzar a construir…no son casualidades, es su ángel y su nacimiento, fecha y mes del numero con el que fuimos a ese sorteo, obviamente sin titubeos lo ganamos. Ella seguiría tocando su bandoneón, su música y sus bongós mientras cantaba como sin darse cuenta que nuestra vida era lo más que un ser humano puede pedir para vivir, ser acompañado por su espíritu y por su amor todo. Intentaría como siempre ver donde más puede amar, como más podría hacerlo e intentar complacer llegar más lejos sabiendo que sus padres llevarían por siempre esa voluntad grabada. Por eso no puedo dejar de recordar el día que festejamos su cumpleaños número cinco, en el río con María, Alfred, Claudia y también estaba Silvana, por aquella tarde de este último febrero, caía el sol y los colores se transformaban en multitud de gamas en degrade en permanente transformación…hasta que la noche nos abrazó y sin querer las manos se unieron formando una ronda que nos concentró en su presencia…fue allí que un alma con bandoneón con sus amigos de cerca comenzó a tocar su música, bailando por nuestro derredor. No es ficción, eso pasó, ese alma, ese chico era la música de Luna, quién toca el bandoneón como una guitarra o percusión por una plaza donde hay docenas de hectáreas para tocar…pero no, tocaba un bandoneón, cerca nuestro y nosotros sabíamos de qué se trataba, sabíamos que este reconto de mensajes del universo, de dios, o de ángeles tenía argumentos suficientes para comprender que es solo cuestión de amor, de confianza y de fluidez.
   Estar atentos o en sintonía deja huellas en el alma, deja combustible para continuar y abre las barreras para no confundir los caminos, se abren las barreras y el cielo se pone poético, el viento jugará del lado que queramos y seremos entonces ese resultado del paso de los días, de las palabras que rimen sin pensarlas, de los repuestos para la vida que no nos dejen en medio de la nada, de los apuntes que olvidamos tirados en algún lado, de estar acompañados en todo el camino por la música de un bandoneón…y sabiendo de donde viene.

martes, 2 de julio de 2013

Sobre ángeles, casualidades, dioses y milagros. (4)

   El universo es el mismo siempre, cambia en espacios de tiempo imperceptibles para nuestro corto tránsito en él, quién nos elegiría para hacerle una jugada a favor, entre tanto desparramo humano, desorden intencional…? En fin, si el universo es siempre el mismo y no estamos atentos la vida nos pasa de costado, nos huye o… mejor dicho, nos la perdemos mirando el vacío…porque el cielo también se va. Ese universo siempre nos da algo de lo que más vale sepamos tomar su envión, su ayuda, entonces quizás nos comencemos a preguntar de donde salió la barita mágica, o el dios que nos protegió, o el ángel que nos está guiando…o la casualidad y tantas preguntas más.
   Alguna vez entre tantos momentos de aquellos en los que no estaba bien, en relación de dependencia de un mal hombre, lejano a cualquier cosa bella que la vida podía dar, comprendía que mi lucha estaba en franca derrota, desde mi percepción ya cansada de tanto ir y venir peleando por un vacío institucional, y que no por casualidad era en aquella época donde el país solo era para los que podían aprovecharse de los que no tenían nada…o cada vez tenían menos, menemismo le decimos en mi barrio.
  Decía que en aquellos momentos tenía mis días contados en ese trabajo, un local a la calle, en pleno Palermo, yo atendía, me hacía cargo de algunas cosas en las mejores épocas, mas luego de nada, ya que la intención era que me valla…aunque de tanto molestarme y de hacerme la vida casi imposible. Obviamente si hay alguien terco seguramente le doy dura batalla, y por eso no me iba, ni me echaban. Pero un error, cualquier error sería fatal y me podrían borrar de un plumazo sin que pueda patalear. Sábado por la mañana,  abría yo sólo, también  cerraba.  En el medio de todo eso aparecían los dueños, los encargados y burócratas varios, atendía a los clientes y a media mañana aparecía el resto del personal. Quién pensaría que ocho y media de la mañana levantaría la persiana olvidando destrabar los candados del piso, de ese modo rompí la cortina del local, todos los fierros inferiores destrozados, retorcidos en una maraña igual a mi dolor,  por lo que tampoco podríamos cerrar y con un finde por delante, candados, persiana completa en todo el barral inferior…en fin, mi final.
   Pero como decía, entre ese vértigo pasan cosas y la desatención podía producir mi ocaso, el universo seguía su curso entre mi angustia, mi cabeza pensando que diría…o como lo diría, armando hipótesis de como poder zafar de tanto descalabro entre los hierros retorcidos de un local que la jugaba de cheto en medio de la grasitud reinante. Lo cierto es que tantas angustias produjeron muchas desatenciones, muchos infortunios a lo largo de esos meses, pero supongo que un alo de luz me quedaba para mantenerme en pie, para soportar hasta el último respiro ese ajedrez donde yo era un empleado que con tanta antigüedad produciría más gastos que otra cosa como para echarme, mejor era esperar a que yo rompiera una persiana por ejemplo, o me quiera ir…casi que a esa altura de la mañana ya lo quería hacer. Pero…ese  ocaso no  apareció, por el contrario, a los diez minutos el que si apareció fue un trabajador de la herrería, con soldador y todo, con el carrito detrás preguntando
 –Hey Jefe!! Necesita algún trabajito que le pueda ayudar?-
    Es real??? Puede pasar???  Si, era él, vestido de dios, con una barita que se llama ángel divino y en minutos salvó mi día, dejándolo intacto, mi cara de alegría, de incredulidad, de fortuna y así fue que  nadie nunca se enteró, en unos pocos minutos miró el panorama, sencillo para un dios, cuatro puntadas de soldadura claves en los lugares estratégicos y nada para siquiera recordar, (salvo que ahora 10 años después ese nada lea este blog), y mi día pasó de la amargura explicita (yo) a el más bello día (…algo parecido a mi). Luego de eso todo siguió su curso, nadie supo nada, nadie percibió olor a soldadura, y todo siguió su mediocre desarrollo de aquellos días.

 

martes, 25 de junio de 2013

Sobre ángeles, casualidades, dioses y milagros. (3)

En realidad el universo siempre actúa a favor, somos nosotros los que desatentos o no lo percibimos. Quizás el mundo gira y nos sonríe, pero de qué hablamos si estamos mirando para otro lado?. Digo, aquellas varitas que nos tocan siempre lo hacen, quizás desatentos a tanto bullicio, sobre todo en la ciudad no nos percatamos que nos está avisando de algún “milagro”.
   Años más adelante por ejemplo me disponía con amigos a un viaje, maravilla de viaje con motos y mochilas, una especie de viajeros modernos que usan nafta en lugar de hacer dedo por las rutas argentinas y cordilleranas limítrofes. Meses antes del cada vez más ansiado viaje preparamos mapas, cervezas, canapés y con esa compañía los jueves nos reuníamos a ver como lo hacíamos, por la 40 y no por la 8, por la costa y no por las montañas… en fin, aventuras fantasías y expectativas que se sumaban y también se descartaban. Todo era parte de un preparativo que hasta tenía en cuenta los espacios de las mochilas, todo mientras preparábamos las condiciones para un viaje sin carencias. Igual las había, faltaban compras para  las motos, repuestos y definiciones, Quizás una importante era aquella del tanque de aceite de uno de los viajeros…pero llegaría desde algún lado antes de fin de mes…o del otro mes…., pero antes del viaje seguro.
  Había un grupo estable en aquellas reuniones, había otros que no se decidían, y otros que se sumaban mientras las semanas pasaban, hasta que el día llegaba inconmensurablemente, el 31 de diciembre partíamos desde Gral. Paz y panamericana. Pero….alguien importante de ese grupo, mi amigo Tonchi, no conseguía un repuesto del filtro de aceite, una bendita tapa similar al de una botella que sostenía el aceite en su depósito… ese tapón no aparecía, no llegaba desde el exterior…el final anunciado para su viaje, el vacío de un animador de fiesta entre nosotros. No había retorno, partiríamos sin él…la primera baja importante.
   El ser parte de aquella aventura detenía nuestras emociones en estaciones de aventura, miedos, inexperiencia y deseos, por cierto no tenía todo como se debiera, mi portaequipaje era una especie de esperpento ubicado en la parte de atrás de la moto de manera que bien parecida era a una nave de los picapiedras, la noche anterior me decidí a dar una vuelta por el barrio con toda la moto cargada, y suerte que lo hice, el desbalanceo era total.
   La medianoche cercana al fin de año era calurosa, oscura pero muy concurrida, con paseantes y toda clase de participantes en el calor de diciembre, entre mi ansiedad desinteresada del desbalanceo de la moto y el deseo de partir ya a ese viaje tan anunciado y preparado….hasta que en la esquina de la más transitada esquina algo sucedería….
   Mientras tanto Tonchi desvanecido del dolor y la angustia repetía sus tragos en la barra de un bar por tremenda frustración, el repuesto no llegó nunca, y si llego su vacío en esos quince días que pensó en un sueño…y no se cumpliría.  Trago tras trago las horas pasaban y el alcohol hacía efecto
inconmensurablemente en sus fantasías…a cambio de sus depresiones. Iba a amanecer con él desmoronado en una cama vacía y ciega de un porvenir inmediato no ideal.
   Mi noche, diferente a la de él me detiene en un semáforo, un pibe, no recuerdo su nombre me felicita entre envidia y asombro por imaginar que hacía con una moto de esa envergadura, cargada de equipaje y en plena partida de viajeros desde todos lados. Sí, me iba de viaje, que esto, que aquello, que más acá que más allá…él también tenía una moto similar, pero no podía viajar por algunos compromisos impostergables, comentario va y otros que vienen le comento que un amigo tenía su misma moto, una Kawasaki 650, pero no podría viajar por ese bendito tapón de aceite… como se llama tu amigo?- preguntó, no muchos amigos que viven en san Martin tienen esa moto. –Tonchi!- dije, no te lo puedo creer!!!! Tonchi???? Pero si lo conozco!!! Decile ya que yo le doy el repuesto!! Si yo no puedo hacer nada este verano!...-
   Mi partida fue hacia el teléfono, incrédulo de lo sucedido apenas un día antes de la partida, en realidad unas 15 hs antes, y el teléfono no contestaba,….Tonchi dormido, desvanecido ni atendía el bendito teléfono, incapaz de creer que tras él había algo que cambiaría su perspectiva de vida…al menos por quince días más, y muchos años de recordar tremenda casualidad.
   Finalmente Tochi viajo, con su moto y sus sueños y todos nosotros, haciendo uno de esos viajes inolvidables por todo el país, como debía ser.   Quién puso la varita? Donde estaba la casualidad, el milagro y la fortuna….? Tonchi tiene un ángel? O cada uno de nosotros… todos quizás?



miércoles, 19 de junio de 2013

Sobre ángeles, casualidades, dioses y milagros. (2)

Como destinado a que así debía suceder, sin explicación ni anticipo de un final de película, de un desenlace donde un ángel se deposita sobre mi cabeza buscando que me dé cuenta que algo estaba haciendo mal, aunque era como una última oportunidad. Era un ángel, un dios…quizás era la intuición de saber que siempre debía haber un plan B, aunque la verdad eso es más de una trama de El Padrino que de un pequeño niño de primaria, en años donde la tecnología era apenas una palabra que ni en los diarios se anunciaba.
   Lo cierto es que mi abuela, por aquellos años me había regalado un grabador, un radiograbador, de esos que nadie hasta entonces tenía, al menos nadie de mis compañeros de cuarto grado, y yo comenzaba a darle rienda suelta a mi imaginación con él, plateado y de dos parlantes, grabábamos radionovelas con mis amigos de los cuales yo era el jefe de casting, productor, guionista técnico de sonido y editor final, también actor. Aun conservo alguna de aquellas cintas. Pero alguna vez con la complicidad de todo el aula haríamos la gran travesura, la más grande de aquellas épocas, la que de ser descubiertos nos condenarían, sobre todo a mi, a la peor de las penitencias imaginarias. Grabaríamos a la profesora en una clase de biología, nada. Pero era para nosotros la gran aventura. Pusimos el grabador delante, lo tapamos con camperas y allí nos predispusimos… lo cierto es que pudimos grabar la clase que sin saberlo fue un testimonio valiosísimo que cobró valor con los años, como lo es hoy. Nosotros hicimos de aquella aventura una clase agradable, llena de tensiones, aunque era la más inocente jugada.
   Siempre los domingos a la anoche recordaba mis tareas pendientes para el lunes por la mañana y como cada semana…no tenía nada hecho, es más…un escalofrío inundó mi cuerpo al razonar, sucio de jugar a la pelota, con sueño de haber comido…que tenía una clase especial…que yo era parte del equipo a exponer, que no recordaba que tenía que hacer…. Que no tenía los cuadernos por dejarlos en lo de un amigo y el horario no era para ir a buscarlo…ni llamar por teléfono….que ese lunes sería fatídico… que mis horas estaban contadas…que una vez más un aplazo me condenaría el año….otro aplazo…roja directa. …allí, justo allí algún ángel, ese ángel sobrevoló mi habitación repleta de tensión…me mostró el grabador, me sonrió la vida y me lo mostró…. Allí anidaba mi solución…la clase estaba grabada, en el casete estaba mi baño de agua caliente, tibia o la que fuera…salvando mi lunes con el simple acto de escuchar ese bendito casete.. allí la maestra daba las consignas y decía claramente…”Tavcar, usted prepare clima y geografía de la Patagonia Argentina, Cossentino prepare..”, fui el mas grande sin que nadie lo supiera, el que nadie derrota, un ganador, el mejor… el ángel me sonrió, ok, no es tan así…y seguí con mi guardapolvo blanco a mi escuela, con la clase preparada.


viernes, 14 de junio de 2013

Sobre ángeles, casualidades, dioses y milagros.

  Hay un mundo que se parece poco al nuestro, es un rincón que desde que nací me acompaña y tiene un refugio en un lugar similar a la sombra, aunque inevitablemente pase de una manera casi regular…aunque mire el sol, la vereda o a su reflejo. cuando paso por aquella sombra no me detengo,…por más que su aroma desprenda curiosidad. Quizás hoy, un tiempo en el que por algún motivo me detengo en las esquinas que me dejaste para meditar recuerde con más intensidad detalles de aquellos recuerdos en sombra…de los que reniego por no poder explicar. Como por un fugaz destello en el caminar tuve la sensación que una película venía a mis ojos, sentado en un cine en mi butaca, un sueño del recuerdo, un recuerdo de una película…en realidad no sé si lo viví, lo pensé…lo soñé. Y no son casualidades, lo se…aunque quizás de ese modo lo explicaría mejor. Pero no es así, no son milagros ni ángeles…o algo de cada uno de todos ellos. Quizás haya días que son milagros y otros ángeles, algún otro podrá ser…casualidad…mi sensación es que cada día sos vos, que cada día algo distinto nos acompaña y es nuestra manera de no conocer mas allá de nuestras narices, el resto es el ánimo de cómo me levanto, deposito en algún dios, la casualidad o tu ángel aquellas cosas que pasan, aunque debo confesar que hay muchas que me acompañan desde hace mas tiempo que el que llevo sabiendo de vos, aún antes de legitimar la relación con tu mamá. A ella la conocí mas que tiempo antes, aún el asfalto no era parte de las ciudades y los caminos se hacían bajo la guía de las estrellas, entonces quizás los milagros comenzaron a conocerme, y el primero de ellos fue cruzármela baja la sombra de un árbol en Guatemala, o por allí, mientras centenares de animales cantaban desinteresados, bajo la atenta miradas de ese par de ojos que pareciera todo pueden percibir…y que todo lo percibido era sujeto a dos ojos intensos como la luna al asomarse sobre la arboleda de un bosque.
   Casualidad dios o ángeles que me toparon con tu madre por aquellos años donde la vida no tenía internet, ni cables ni electricidad, aunque los polos existían y los aromas eran más intensos en las periferias por donde transitábamos, desde aquel entonces que venimos boyando hasta que viniste vos, nos diste esa síntesis de amor quede tan intensa nos da para unas cuantas vueltas más por esta vida, o por este mundo.





lunes, 27 de mayo de 2013

Un día uno iba a ser Homero

      Me preguntaban qué significa la derrota, el fracaso, la frustración…cosas que habíamos imaginado de jóvenes y que la vida propuso borronear a cambio de cierto perfume emancipador que nos relaja a cambio del silencio, frustraciones de ser mayores y no haber conquistado casi nada de lo que buscábamos…en fin, una manera de considerar la vida apagada, oscura, derrotada casi resignada…en fin, una manera de ver esa vida que supone complicidad con un supuesto final de partido con una derrota imposible de revertir.
   Me pregunte desde que la recibí porque disiento desde lo más íntimo, sin saber explicar la raíz de mi disenso total, no es no haber tenido el mejor equipo de fotos, ni reconocimiento mundial por lo realizado, ni trascendencia en algún aspecto extraño de este mundo multifacético, donde los valores retorcidos, superficiales y materiales son el emblema de este lado del mundo, entre la muerte encubierta, deliberada y desinteresada de tanta inocencia y el consumo efímero aun a costa de la pobreza más extrema, sin que nada nos conmueva de todo eso mientras pasa a nuestro derredor de la manera más acumulativa y masiva que nos podamos imaginar o saber, con distracciones elocuentes en discusiones baratas y shows mediáticos provocados para nuestro consumo.
  Me preguntaba porque cambiaría esta vida al lado de Luna..un viaje personal al espacio? Cambiaria lo aprendido por haber sido reconocido en alguna conquista científica? La cambiaría por ser líder de alguna conquista social? Cambiaría una abrazo de ella, algún gesto de aquellos que hoy recuerdo por estar siendo entrevistado por la CNN en un descubrimiento que después se use en algún envenenado propósito no deseado?...mi vida tiene una realización personal que es la suprema realización de mi espíritu, es haber conquistado y abrazado los ojos de la mamá más bella, de los ojos más sublimes y fuertes, de la persona más sensible que conozca, y con ella haber sentido la única experiencia de conocer la personita más dulce que pudiera haber sentido mi corazón, que no encuentra argumentos para suplantar esa sensación que trascienda sobre eso en ningún aspecto, no necesito otra conquista, y trabajo de lo que me gusta, y tengo lo que necesito, pero sobre todo…mi corazón lo tiene en su recorrido, con el profundo agradecimiento de haber conocido la paz, el mundo de amor, el legado de paz y sabiduría que la vida misma no puede representar con palabras, frases  u oración alguna. Luna es mi paso por la vida más bella, y con su mamá (fundamental en esa fórmula de belleza y cautivantes rasgos espirituales y físicos) sabemos de qué hablamos.
  Nunca a pesar de las dificultades supimos hablar de derrota, de infelicidad o de miseria, nunca supimos retener el insomnio a cambio de resignación o de desesperación, de reclamos o de derrota, y ella nos enseñó eso siempre, aún en los momentos más dramáticos, en cualquiera de sus momentos difíciles siempre fue feliz, y nosotros aprendimos de ello, que cambiaría a cambio de tanta sabiduría, apenas con unos pocos años en esta vida? Ella tiene eso, saber que esta vida no tiene mayor legado, lo dice mi corazón, la poesía de sus ojos, lo tanto que peleamos para que pudiéramos darle a su vida lo que nuestro corazón soñaba en momentos donde estábamos entre paredes de un sanatorio, es que vea el mar, que vea el cielo, que vea al viento en su máximo esplendor, ir de vacaciones aunque necesitáramos de la imposibilidad como aliada, y lo hacíamos porque sabíamos lo que significaba tenerla entre nosotros, con esta vida, con esta experiencia de amor irreemplazable, único, e incapaz de reclamarle a la vida algo, de pedirle algo, de no saber disfrutar de lo que tenía a su alcance. Y nosotros no hubiéramos dejado por nada por estar a su lado, ni entre las paredes de un sanatorio, ni en algún proyecto utópico. La vida no era vida de estar separados, y no importaba ni donde ni como, aún hoy.



sábado, 11 de mayo de 2013

Tenerlo todo.


En esta vida al menos fui feliz, aprendí a sostener el cuerpo entro hojas que se desprenden en voluntades dispersas. Siguen y siguen y pegan como arena, esa que duele, esa que nada dice aunque corre hacia atrás sin nunca reposar. En esta vida al menos y con faltantes como vos mi corazón está plagado de intenso verde, de  aquella música que me enseñaste vos también a contemplar. Es el árido y espinoso terreno el que vive en el placer también, este redondo o casi mundo nació aquí, y nada le falta por ser mundo, bastante pedí, mas tuve, mucho me queda.
    El fracaso es no haber aprendido a ser feliz, y si llueve también lo soy y si hay algo mejor, si nada hay estoy yo, mis recuerdos y las historias por gozar de aquel pasado envuelto en latidos y suspiros. Nada se acaba…solo cambia de piel.
    Cuando lo tuve todo hablaba de lo simple, de lo modesto, al igual que hoy, Escucho los mensajes que son mensajes, hablo con imágenes que tengo, muchas pasaron, y como siempre van a venir, se que mientras vivo acá no temo al final, no temo envuelto en aquel placer que me da de respirar.


   

viernes, 3 de mayo de 2013

Aprender.


  No puedo dejar de mirarte, de creer que estás, de imaginar que pensabas en esa foto, de arrinconarme en la soledad y mirar una película en derredor de tu mirada. No puedo detener mis penas y mi cuerpo se desvanece en cada segundo que se lo que vivo, que tomo conciencia de este momento. Como podremos mirar lo que veías, como podre gratificar tu sencilla magia, esa que me demuele cada vez que la llevo a mis ojos, síntesis de amor y conciencia. Imagino tu destino en esa mirada y entiendo el mundo, al menos el mío, vivo las desesperanzas con la alegría de saber que pasaron de largo en aquel tiempo, pero me queda el vacío de no poder enseñarte tanto que quería enseñarte…y todo me lo enseñaste vos.  Que importa si no escuchamos juntos a Los Beatles no? Jugamos raramente a un domino de animales y no me di cuenta…pero me mostrabas lo sencillo que era ser feliz…. Tenerlo todo.

lunes, 29 de abril de 2013

Palabras


No siempre uno tiene las palabras, en realidad sólo unas pocas veces me quedo con algunas de ellas para creer que puedo esbozar una respuesta. Es la ausencia que me provoca mi ausencia, es la falta de argumentos lo que desvalida mi presencia, asume el dolor y el cuerpo se posesiona con él, argumentando si, más peso y más penuria a tantos conflictos de mi cuerpo en estos tiempos.
   Como responderle a mamá su razón para llorar, sus razones para entristecer? Enmudezco inútil ante la razón de no encontrar más que vacío en los caminos de regreso, sabiendo que las manos y el alma están sin nada, y bajaremos solos del auto, en la casa Tango nos espera.
   

Gracias Elina y Juan por estas fotos...

viernes, 22 de marzo de 2013

Lunaoceanica



Agradecer en la vida se puede dar en muchos modos, podrá graficarse en el futuro con las intensidades de una relación, y quizás allí mismo se da ese agradecimiento, pasa con todos los amigos que siempre estuvieron cerca, de los que siempre contamos. Pero hay en ese cofre que tiene de nuestro amor momentos que tiene sentido agradecer, sin embargo no hay quien lo escuche para saberlo, allá en un mundo donde las tareas son diferentes y la vocación por ver un mundo mejor hace que se manejen las tareas a gran escala, donde nosotros somos apenas un numero, pero del que se lo vinculó para ofrecerle algo, una oportunidad, un sueño, y eso también es amor. 

    Nosotros nos quejamos a diario con los diarios que necesitan noticias que hagan que los lectores sean mas y mas compulsivos, y además defienden sus intereses…que no son los míos, pero mientras todo eso, que también pasa, alguien nos dio una oportunidad para palpar nuestro sueño, y en eso estamos, entonces debo decir gracias y así como muchas veces nos quejamos… alguien hizo algo por nosotros, por eso estamos felices, entusiasmados y si nos retrotraemos a el espíritu de semejante palabra, (sueño), este gobierno nos ayudó, infinitas gracias.

    Luna tuviste tanto que ver, tanto que participar en esta movida. No nos fuimos a ese campo para ver pastorear vacas, fuimos por tu respiración, por tu paz al volver de allí, de la Nazarena, de los primos Patos que siempre nos esperaban, siempre nos reciben con ese amor incondicional, entonces todos los días algo hicimos por llegar a ese terreno, a ese sueño, y lo vimos con lluvia, con sol , con pasto, pastizal, lo vimos con ternura siempre entrando por esa impagable arboleda que nos recibe al ingresar, pero siempre lo vimos con tus ojos enormes y lo vimos con vos tantas veces.

   Fuente de esa inspiración ya no tenemos que convocar a los amigos para saber cómo se llamara ese lugar, sabemos que Lunaoceánica es por naturaleza su espíritu, el tuyo que ronda por allí, que siempre nos inspirará para seguir soñando.

     Luna, ayer vimos como en los papeles se reflejan actos de buena fe, que buscan objetivos que no siempre son valorados en su medida, y debo decir gracias por la ayuda, por el espíritu que lo convoca, y gracias por dejarme este momento en nuestros brazos, hermosas imágenes para cuidar.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Intrigas


Pasa el tiempo, no se para que quiero que pase, pasan los días y las emociones y no comprendo si está bien, o mal, a veces sonreímos y también lloramos, de pronto estamos en otro lado, nos caemos, nos levantamos, enojados y otras sonriendo, en realidad cuesta entender como estamos acá pensando, tratando de vivir algo que no sabemos cómo se vive, felices pero incompletos, o infelices con motivos para ser felices. Permanentemente nos encontramos con la pared de algo diferente, totalmente diferente, y no comprendemos si está bien o no.

   Proyectos que se viven intensamente son parte de nuestro carril vertebral, parada Robles es lo más sólido, de allí para abajo todo es endeble, cambiante, viscoso, delegable, reemplazable, secundario, desinteresado, hasta que al fin del día hablamos entre sueños y estrellas intentando enderezar algo de estas emociones cambiantes. Dónde estamos? Queremos algo y nos sentimos solos, yo me siento solo, sin poder entender cuál es nuestra casa emocional…pasa el tiempo y yo se que vienen cambios importantes, quizás deba ser un poco menos impaciente? …no se..Otra vez no sé.

jueves, 7 de marzo de 2013

Luna


Los esfuerzos que hacías para hacer cinco pasitos, para estar a la altura de otros chicos, para demostrar que vos podías, y sin quejarte hablabas y jugabas aunque mamá y papá estaban atendiendo otras cosas, vos te parabas y vos querías todo lo que sabías deseábamos, aunque no podías, aunque no siempre estabas con toda la energía y no lo decías, hasta el último día. Hay un último día.

   Jugabas en los juegos y mirabas los otros chicos, pero vos te divertías y vos proponías las casitas de la nada, la habitación y sus ventanas, comida y juguetes había en tu imaginación, imaginación sin límites, sin reparos. Me mirabas embelesada de verme con la cámara en reuniones y decías con la mirada…ese es mi papá, y tu orgullo lo sentía, lo extraño. Siempre proponías y siempre jugabas, sabías donde estaban los juegos, donde los chistes y donde el humor, ibas y venías ibas y venías hablabas y silenciabas cuando te preguntaban, eras tímida, como papá, es cierto, y luego también jugabas con eso….eras Luna, nuestra hija que hoy tanto extrañamos, que tanto necesitamos tener en nuestro corazón para no morir de tristeza.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Buen Viaje....


Habíamos caminado lo suficiente, pensamos, escribimos, hablamos y miramos estrellas, las mismas que viste aquella vez en un lugar más claro. Fue que nos fuimos, viajamos y pudimos, entonces desde el temor partimos y como no pensar, como no cuidar que algo fuera tan infranqueable como el mismo tiempo, ese tiempo que no podemos revertir, que corre irremediable, que apenas nos deja recordar, pero no retomar.
   Ver el mar significa muchas cosas, significa el cambio, significa refrescar, eliminar toxinas, eliminarlas con el agua fría de este océano delicioso, voraz, violento y salvaje que de un empujón con patada, trompada y tacle hace olvidar viejas telarañas. Ese mar revuelca las ideas timoratas por las más nuevas, despide de un arrastrón las penas y antes de darte vuelta sacude insaciable el recuerdo del mal pasado. Ese mar nos trajo amigos y recuerdos, abrazos y esas cosas que la risa inmortaliza, trajo música y siempre, grabada en el cielo, en las olas, en la arena ese diálogo constante con vos y tantas respuestas nuevas. Es cierto que teníamos temores, pero viajamos y te recordamos en cada paseo, en cada juego con tus nuevos amigos de arena y agua, entonces más nos quedamos, mas nos abrazamos y fue cierto, Luna nos unió…dijo Ale, otro efecto más de esas energías que te acompañaron desde aquel año que naciste, como las olas del mar, como el agua del océano, igual.
    Acá estamos en una foto que nos traduce felicidad, como la tuvimos siempre a pesar de la dificultad, aquella dificultad quedó para la falta de sueño, pero siempre vos y juntos tuvimos felicidad, como la de la foto, porque hubo tanta intensidad en cada hora que en esos años vivimos el vértigo de una vida repleta de sensaciones, y es cierto que esa intensidad inmedible es la que nos desborda hoy de amor desmedido, la que nos une, la que nos convoca y nos enamora, fuimos como el agua del océano, con las olas imparables una tras otra, sin descanso, plagados de amor, emoción y sorpresas.
   Los amigos acá están, abrazados en muchos modos, esos modos, cualquiera de ellos, me dejan sonreír, como cada día al ver tu foto, gracias.








viernes, 15 de febrero de 2013

Intensamente.


Aquel 11 de febrero del año que naciste no pensaba que viviría esta intensidad en cada día. La profundidad de ese día y los meses anteriores, donde debíamos prometernos cerrar filas ante una órbita de médicos especialistas, técnicos y especies varias. Recuerdo las plazas abrazado a tu madre, recuerdo las miradas sabiendo que el silencio se apropiaba de nuestros secretos, recuerdo las noches pensando y los días agotado…hasta que naciste y un mar de mensajes llegaban desde tu cuerpo, tus ojos y tu llanto.

   Así fue desde aquel día en que venias a nosotros, y siempre fue intenso, como cada minuto, como cada pensamiento o debate sobre los pareceres y pasos a seguir. Igual fuimos a Mar de Cobo, igual fuimos a La Nazarena, igual fuimos a festejar tu cumpleaños. La noche y las mañanas los amaneceres y las miradas, las palabras de María y las velas del río, las estrellas y los recuerdos de tu voz en las grabaciones. Silvana cantando y Alfred y Claudia, todos en un sinfín de pensamientos, aglutinados en un día diferente. Grace y Pato, Guada y diego en viaje por Robles, la energía del terreno y siempre tu mano sobre la mía, como tu mirada, como tu guía. Allá entre las olas de ese mar abierto cambiando las sensaciones por agua fría y olas que revolcaban viejas monotonías, Caro y Sergio, Quentin y Ale…una ronda de días que vos unías y como contar que de otro modo no podíamos estar, como cada minuto, como cada kilómetro. Hasta que nos abrazamos en esa unión que nos mantuvo entre violines, cenas y arena, horizontes y sol de medianoche, humo de vegetales y mil ideas para otras ideas. Intenso mar de corrientes amorosas, intensas corrientes de caminar entre tus dedos, entre tus miradas y los recuerdos…

   Plegarias, cantos y música, miradas y también un río de testigo, un mar de sábanas que nos abrigaron y todo eso fundiendo dolores y sueños que se transformaron en latidos, risas y lo que hoy es, una lluvia intensa sobre el calor de cada fotograma que nos lleva a vos. No vinieron de lejos para decirme que lo bueno estaba pasando, junto a la música barroca y dos violines. No vinieron de lejos para tocar el bandoneón mientras el río era testigo, así pasa el tiempo, bañándonos en sensaciones que se desprenden de tus legados, muchas veces los captamos.
 

 

lunes, 11 de febrero de 2013

feliz cumple Luna!!


Estás acá, es estos corazones, entre la fresca lluvia de verano, lluvia que nunca anduvo en los cinco años de tu vida. Hubiéramos andado entre pasillos y llamados, esperando por tu festejo, como cada año en La Nazarena. Este es diferente, como una canción que se canta en la barra de un bar, un poco de jazz, un poco de blues, cantando desde lo más profundo y mirando un vitrau, llorando mis lágrimas y diciendo gracias por esta vida, gracias por habernos regalado esta felicidad, ya sabremos cómo se vive con vos desde donde estás.

   Lo que me viene a la mentes un barrilete, cuando lo remontamos allá mismo, en la Nazarena, tocando el cielo y abrazando ilusiones, hoy yo soy ese barrilete con mamá abrazándote, soy arena en el mar, somos olas en el viento, somos besos, somos un abrazo, somos algo de La Nazarena y todos tus invitados, somos tus muñecas y cada zapato de esos que te lucían, somos dos trenzas y somos también las mañanas en La Calandria, somos cada pan y cada regreso charlando en el auto, vienen los amigos a mi alma, nos abrazamos y nos tomamos las manos, es tu cumpleaños es ese cumpleaños que de rodillas en la playa y con esta hermosa lluvia me deja mirar tu cielo, hay tanto por decir gracias, hay tanto por vivir cuando se es feliz que ese encanto me da una vida de latidos, me da amigos y nos da más emociones.

   Gracias Luna por esta emoción, por esto que podemos vivir y vos sabes de que hablo, siempre me mirabas cómplice  y siempre sonreías, dejame que te demos este abrazo, nos hiciste los padres más felices de esta vida, y en estos cinco años de tanta intensidad aprendimos  a sentir cada latido, cada pequeña vibración, cada soplido de las alas del colibrí, cada gota de esta lluvia. Feliz sea este tu cumpleaños, te amamos. 

 

miércoles, 30 de enero de 2013

Caminos nuevos.


Es extraño, los tiempos son extraños, lugares que no recorrimos y diálogos que no pensaba que se pudieran tener, la paz, la violencia, el oxígeno…las palabras, las palabras que no se tienen, las que se suman y los renglones que me llevan a pensar en un gesto que no puedo describir, y lo intenté mas de una vez, pero hoy es diferente, es emotivo, me saltan las lágrimas de sólo querer mirarte. Las fotos todas son diferentes, son el valor que no pensaba iban a tener, como las palabras, como los amigos, los que se rodearon de abrazos y nos rodearon de amor. Las perspectivas de todas las relaciones son caminos nuevos, los mensajes que nos dejan son ventanas a un futuro que deberá acompañarnos de alguna manera no pensada, con perfumes no catalogados en los campos de nuestra vida, ni siquiera por Escobar de niño, ni siquiera en las largas meditaciones del Dr. Martin con esa maravillosa música que finalmente me cedió al terminar esas sesiones de acupuntura, esos momentos como todos los que se transformaron, y desde hace ya tiempo, son una puerta que hoy se vuelva a abrir, a otro lugar impensado, que me retrae a las formas mismas del nacimiento, a los latidos iniciales, a los gestos más primitivos, plagados de ingenuidad, de sabiduría y de nacimiento. Vos Luna estabas por venir, mamá estaba con una panza enorme y ella te imaginaba tal cual fuiste al nacer. Martin sólo me acompañaba en las palabras, pero sobre todo en una espiritualidad que sólo latía, daba energía, daba pié a esa introspección de mar, que corría con los mares y se plegaba a direcciones impensadas. Él por algún motivo hoy viene a mis pensamientos, a mi corazón nuevamente, y de allí a tu inicio Luna en este mundo, donde te escribía aún antes de nacer, aún antes de tener nombre, aún antes de que vuelvas a este mundo como una intención. Nunca creí que tu belleza sea tan poderosa, tan cautivante, como aquella sonrisa que me emocionaba desde que pude comprenderla, verla y disfrutarla.

    Las relaciones son extrañas, son de aquellas cosas que prefiero no analizar, ya no estoy para creer o no creer, sólo abrazo su latido y desde el hoy formo su cimiento, cimiento que se solidifica con señales indescifrables, que como mantras me dan calor, que como mantras puedo ofrecer, a sabiendas de su genuina lealtad, lealtad que no se compra, no se descifra, no se apela, no se hace valer por su historia misma.

    Miro tu sonrisa, tu cara de serena luz al anochecer entre brillos y corrientes nacidas de tu ser y que extraña es la palabra de esta relación, como las palabras que se gestaron con tu nacimiento, como esta relación con tus fotos, con las que nunca saqué y con las que a diario comparto con mi intimidad, con mi pausa y mi alegría de haberte visto en mis brazos, llevándote a tantos lados que no comprendo como me quedaron tantos pendientes, que hoy veo infinitos por no haberte podido enseñar. Supongo que de todos modos tu paso por este mundo fue lo suficientemente extenso como para el resto quede sobreentendido, al menos para mi, en que ya lo sabías y lo comprendías, como para que justo yo te lo venga a explicar, veré al mundo diferente, veré al paso por este lugar de otra manera, sonará el teléfono y no será igual, y cada día al ver esa foto mirando lo nuevo que el mundo te podía ofrecer con tanta esperanza que prometo también yo intentar seguir siempre aprendiendo de esa motivación que tenías, a pesar de todos los caminos que no eran necesarios que te enseñara justo a vos, a pesar de todo lo que no te pude mostrar y me ocupé de otra cosa inútil seguramente, ya que no la recuerdo.

    Gracias Dr. Martin por llevarme al origen de esa gestación, al nacimiento de las palabras y a lo más profundo de mi ser, de manera de ver allí los primeros movimientos, los más primarios dibujos que se formaron para dar vida, esta vida. Gracias por los mensajes que nos abren ventanas y nos dejan respirar, por las noches endiamantadas que nos llevan a vos.

 

viernes, 25 de enero de 2013

miércoles, 23 de enero de 2013

Cumple sueños.


Una vez, no muchas semanas detrás mamá y papá estábamos tan tristes que el cuerpo nos dolía de no saber cómo explicar, de no tener respuestas y no querer estar donde estábamos. Los amigos, todos los amigos estaban allí, los viejos, los nuevos y esos seres que tanto queremos, en la cita estaban las palabras, las caricias y las miradas, sobre todo abrazos y no mucho mas, los silencios Luna son esenciales para escuchar, el alma, la vibración.

   Mamá estaba tan dolida que dejó su violín a un lado, en manos de alguna amiga, fue solo hasta que escuchó un acorde de sus compañeros del Cordal, los mismos que ensayaban mientras vos jugabas por ahí, entonces la emoción derribo toda la tristeza, tomó el violín y se puso a tocar con el resto, que al compás de su directora hicieron olvidar todas las caras de gris…a cambio de otras de emoción. Ya sabías vos que con la música se curan los dolores, que con la música se baila entre ángeles y que sólo hay que dejarse llevar. Aún recuerdo cuando en la iglesia de flores, mientras mamá tocaba con El Cordal, vos danzabas con dos muñecas al compás, iban y venían por el aire mientras tu abuela te sostenía, los espectadores te miraban a vos, mientras ellos tocaban y vos danzabas haciendo volar esa imaginación, potenciando aún más la intensidad de aquella música con tus ojos, gestos y manos.

   Los amigos que miraban a tu mamá miraban una madre intensa, como siempre, una madre fuerte, como siempre, una madre como todas las que supo ser en estos años, como nunca todas juntas, llegó hasta el final tan entera que su papá no pudo dejar de abrazarla sobre el final, aunque él no disponía de mas fuerza ella, como si fuera poco, habló, le contó a todos algunas cosas de esas canciones y de algunas cosas más, como su espíritu tan regado por el amor de tu alma, pequeña y tan gigante. Convocó a recitar sus mantras, los que vos también cantabas y luego unos globos se dejaron volar, todos te fueron a buscar a vos y el viento los ayudó.

    Ayer, mamá otra vez sacó ese alma que se multiplica en días que esta vez son diferentes a aquella vez, pero Luna…diferentes con esos argumentos que todos los días los amigos que te contaba nos dan para vivir, aquellos abrazos, aquellas miradas y aquellos ojos otra vez estaban, como todos los días detrás del teléfono, como todos los días en nuestra casa, como todos los días cuando miramos el cielo, dándonos ese corazón enorme para mirar más lejos cada noche y mirar ese Ángel que queremos ver, que se cruza en ese cielo tan enorme como en el jardín tan pequeño que con mamá vos cuidabas algunas veces regando plantas y mirando el más allá.

    Los amigos, todos, se juntaros esta vez, mamá los convocó con esa energía que seguro vos también tendrás por donde estés, con la misma que siempre nos sorprendiste…siempre. Mamá de algún lado tomo ese temple para convocarlos, como cuando escuchó sus compañeros del Cordal. Me vinieron a dar su regalo de cumpleaños, la visita de cada uno, una sorpresa que no puedo dejar de agradecer, una sorpresa que no tiene límites en la emoción de un corazón que ya no sabe que mas deberá resistir este verano, cargado ahora de ese viento plagado de amor que vinieron a dar. Es que es así como los barriletes vuelan, te acordás?, con mucho amor, un poco de viento que los amigos siempre llevan y el deseo que nos abraza, así fue que con todo eso, mates, vino y mucho mas hicimos del lugar un espacio donde la energía tenía espacio para volar, para tener algo de esa mirada a vos que nos aúna y nos deja quererte, soñarte. Querernos.

   Gracias amigos, a vos Sandra que cada día me enamoras más y también a vos Luna por todo esto.
 

lunes, 21 de enero de 2013

Dialogos


No hay música de fondo, no tengo los renglones para apoyar mis palabras, ni las rutas que guíen mis lágrimas, es que sigo la luz de esa mirada, apoyándose en dos padres que hoy son el destino de esos ojos, creyendo en lo que ven, sonriendo de lo que aprenden, confiando en el mundo, feliz de él, porqué no serlo?

   “Hoy alegre es la vida, claro, hoy se que en casa cuento algo de este mundo, el que mis ojos ven, el que mis padres me soñaron. Donde más feliz puedo ir, cual es la canción que quiero cantar? Yo sé una, canto muchas, tengo pocos caminos puedo ir y venir y que placer me da hacerlo, allí está mi mirada, confío en tu ternura…quién iría a darme otra cosa? Amasando el pan, sencillo y tierno, caliente de la mañana, miro la vida sonriente, es que para eso vine, allí estoy, envuelta en mi ropa de amor, en mis días de cuento, en una mesa donde estamos todos…todos los días redonda es la mesa, porque nos miramos y nos amamos.

    Mis ojos ven la belleza y los milagros, estamos en los renglones y salimos entre las historias de cada noche, cuentan la vida de muchas maneras, cuentan mis días en vidas y cuentos, cuentan el mundo desde allí afuera.

   Mi mundo es este, muchos cuatro años y mas también paseando entre arboles, sombras y un poco de viento, perfumes de abrazos, viajes entre distancias y amigos que vienen, o distantes saben todo. Yo se que está bien, que así debe ser, los que estamos traen amor, sonrío feliz de ver este mundo bajo un arco iris que pedí a tiempo a papá Noel. Cada mañana las paredes de tibias luces acompañan canciones y reflejan paz, serena calma de murmullos habitantes que este mundo tiene, a mi lado, donde vivo yo, en el mundo entero, será así por siempre sonriente, como la mesa de todos los días cuando llegue a casa.   Vendrá papá…vendrá mamá?”

    Quizás pensó así mientras estaba rodeada de amiguitos en su casita de juegos rodeada entre pares, quizás esa sonrisa pudo decirme ciertas cosas, quizás invente para soñar que sueño, para creer que entiendo. Quizás porque siento que no hay tiempo que alcance para que sea suficiente, quiero estar lejos y mientras más lo estoy más extraño, quizás hoy porque es un día especial, quizás mañana porque no tuve más nada que hacer, quizás ayer porque me quedé mirando la pared. Sé que quiero culminar este vacío, sé que no hay nadie, que la barra del bar tiene sólo café para estar despierto y que mi diálogo es una ruta donde apenas veo un poco mas adelante, lento y tranquilo, como siempre anduve, sacando fotos, y respirando el viento. 

 

miércoles, 9 de enero de 2013

Angeles-


Resultó que el mundo de los ángeles estaba cerca, resultó que tengo mil respuestas a una pregunta, a cada pregunta.

   Hoy cuestiono los interrogantes y planteo las mañanas como los tiempos que vuelven ya que tanto los pedía. Y así las horas y así los días. Por un momento vi tu rostro en lucha, desde otro lado, otra vereda, se esfumó. Y no se si fue mi necesidad o la certeza de tus respuestas, una vida, la que sigue, así, poco a poco, lentamente, con mucho tiempo para entender las respuestas, o las preguntas, o no sé que, que me lleve a vos con el nombre que sea, que no será más que Luna.

   Una vida entera disponiendo de los tiempos que me dibujen mas aún tu sonrisa, tu admiración y tu sorpresa cuando tenía tanto para enseñarte, para mostrarte. Tengo roperos enteros de ilusiones que de papá que soy podía mostrarte, de imaginarios que se acumulan en libros de cuentos que hoy me sobran mirando la inmensidad del cielo.

   Son los campos que se queman, los llamados que se amontonan, los abrazos que se pliegan, los ojos que lagrimean, lloran y se desmoronan, los de tu madre que como yo…o más que yo, o menos que yo quieren retroceder el tiempo y saber como fue que no lo pudimos ver.

    Hicimos lo que quisimos, como quisimos y vivimos estos años sin haber sabido de miserias, sin haber tenido tiempo para creer en las fórmulas de la experiencia, este es el poco de vértigo que queda de todo ese tiempo, algunas palabras, muchos pensamientos y emociones que igual que ayer…desbordan. No puedo aún describir tu gesto si no pienso en ángeles y mariposas en mi cuerpo, no puedo describir los tiempos sin creer que me desvanezco cuando sueño que estoy despierto. Pasión, ternura, entrega, amor por todo lo que hacías, no importa donde ibas, vos en nosotros creías, con nosotros creciste y ahora buscando el ángel que nos mire, desde algún rincón, y nos diga que                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                     todo fue por amor.

Laura y flia


   Estoy aquí, estoy allá…

   Claro que puedo cambiar de lugar!  Puedo estar donde cada uno quiere, donde cada uno me quiera encontrar…

   Puedo estar en la pared, colgada en las fotos que me sacó papá.

   Puedo estar en una canción que me cantan los amigos del jardín.

   Puedo estar en los lindos cuentos que me cuenta mamá antes de soñar.

   Puedo estar en una charla con amigos y en el mate compartido de mis abuelas.

   Puede estar en el cielo, en la estrella más brillante, en el corazón de cada uno con su sonrisa inigualable.  Pero si miras al cielo “la Luna” siempre va a estar iluminándoles el camino a seguir.

   Los quiero, abrazos fuertes.

                                                    Laura, Malena y Eze.

Sil


LUNITA LINDA:

   Como explicar lo que siento con algo tan corto como las palabras; quizás con este cuento que hace minutos me vino al corazón para contarle a Ciro a la hora de dormir.

   Había una vez, una niña que era mágica; ella no sabía lo poderosa que era…  Un día se durmió, durmió muchos días y muchas noches.  Y mientras dormía comenzaron a crecerle alas, como a las mariposas.  De pronto despertó y se vio convertida en hada.  Feliz comenzó a volar libre y liviana!  Tan alto estaba que los niños no la veían pero ella sí a ellos.  Para que supieran que estaba cerca enviaba estrellas mágicas a todos los niños y cada estrella cayó en cada árbol de navidad; justo en la punta.  Cada estrella era un deseo que se haría realidad.

   Hermosa sos parte de mi maternidad, sos parte de mi crecimiento como mamá, como persona.  Tan piojita y enseñándome a ser mejor, a tener siempre una sonrisa.

   Tu mirada tan llena de voz.

   Tu sonrisa que todo lo dice.

   Tu abrazo que nunca voy a olvidar.

   Tus palabras que me regalas.

   Tu amor por Ciro!

   Gracias por honrarnos con tu amor y tu entrega.  Hermosa Hermosa!  Quiero que seas feliz con tu sonrisa!  Gracias por permitirnos entrar en tu corazón enormeeee!!

   Cuánto más has vivido que tantos adultos…  Te felicito por haber elegido a tus padres, tu fortaleza es el  alimento que ellos te dan, más que nada de su fuerza te alimentas.

   Estas en las manos y los brazos de Dios y del Universo que siempre te ha protegido.  Pido bendiciones para los tres.  Con mucho amor, mucho abrazo!!

Silvana (Sil para Luna)

16/16/12 – 22hs.

Quentin






MI LUNA LINDA!

LUNA ES risa y poesía,

LUNA ES dulzura y alegría,

LUNA ES amor y calor!

LUNA ES música y juegos,

LUNA ES única, desde luego!

LUNA LA FUERZA PROMUEVE

y a tus papis y amigos conmueve.

LUNA se mueve y se mueve

y a su mami ver bailar la puede!

LUNA es modelo de fotografía

que le saca su papá en armonía.

LUNA QUEDATE  si es que puedes

TODOS NOSOTROS TE AMAMOS Y TE QUIERE…

 

Con amor inmenso,

                                   Tía Quentin.

domingo, 6 de enero de 2013

Mensajes desde el aire


Las sorpresas no son planeadas, a veces ni siquiera por su autor, es quizás cuando la vida me dice donde se encuentran los paraísos, donde se escriben las partes del guión que entre llamas se inunda de pasión cada uno de los días.

   Las tormentas acechan en esta parte de las profundidades, es cierto, son las tristes lágrimas que el corazón delata cuando quedan minutos sin poder buscar actividad, donde nos atrapa la vista de toda la casa vacía, o con tantos lugares sin ocupar, sobra el tiempo, sobra el tiempo durmiendo, sobra todo y no hay donde esconderlo, no queremos esconder, queremos resinificar esta parte de la vida, entre artificios de fin de año y brindis que no podemos fundar por un sueño venidero…a cambio de un vacío que nos entristece.

   Fuimos sin embargo dueños de los árboles y los dejamos bañando de sombra en nuestro pasado, en esa selva tropical ella y yo no nos conocíamos cuando caminaba entre cantos y verdes, lejos estaba yo, pero de ella cerca, hasta que la conocí, fue tu madre la que sonrió, ese camino recién comenzaba, unos cuantos cientos de años atrás, Guatemala no era lo que es hoy, claro, pero tampoco termina la historia hoy, desde luego.

    Es entonces Luna que de la misma manera que te ingeniaste para darme esta sorpresa hoy, te conté como nos vimos por primera vez tu madre y yo. Si si, vos tampoco eras de un mundo como el de hoy, por eso las preguntas, por eso a veces no comprendemos ciertas cosas.

  Por cierto, cuando tomé el avioncito que hice mientras nacías no recordaba que vos lo hacías volar, trepándote a mi escritorio lo tomabas sabiendo que yo me hacía el enojado, con delicadeza lo hacías andar por el aire y seguro yo me distraía en otra cosa,  hoy lo agarré, buscando placeres que ocupen  mi tiempo, y desde dentro cayeron tres moneditas de oro, de oro porque las tomaste vos, jugaste con ellas y las dejaste dentro del avión, para un momento como el de hoy, que helaron mi cuerpo al recordar que esa tarea sólo la pudiste hacer vos, sonreí, pensé, miré mi avión, sequé mis lágrimas.

   Acá estamos, yo viéndolas caer como un mensaje divino, tuyo. Escribiendo mis últimas palabras en este blog, con tres monedas de oro en mi bolsillo, y vos con una historia que no sabías entre tu mamá y yo.

 

jueves, 3 de enero de 2013

Silencios


Hubo un día que estabas muy cerca, no pude verte la cara, estoy seguro que eras vos, eras mi puente, mi suplicio por una vida más. Al verte allí, de frente y empujando las corrientes supe que ese ángel tus manos escuchaban, le hablaba de paz, en el último hilo de río, el caudal apagado de fuego. Eras vos mi lazo, mi latido por ella, la hoja última que dejaste en blanco para que mamá, papá y Luna dijéramos feliz vida, cantamos el arrorró y ella se elevó como cenizas de cristal, silenciosa como siempre, y tantas cosas más.    Yo sé de qué habla el silencio ahora, y lo que significa una oportunidad. Gracias Lili.

sábado, 29 de diciembre de 2012

Ethel.


Hay un planeta que no vimos, hasta bien cerrados los ojos, hasta muy apretados los dientes.

   Ese horizonte no existía, hasta que el abrazo se desvaneció en tu espalda, vos nos sostenías. Hasta que la mirada se perdía entre caras que eran una, vos y mi ser más querido, los más queridos en esta vida. 

   Ese planeta se llama como tu alma, desde hace ya tiempo…parte de la mía.

jueves, 20 de diciembre de 2012

Luna Radiante.


   Una Luna radiante asoma en este cielo de la tarde, galopa entre nubes y surfea en las olas del sol en fuga, luces tibias, cálidas, besos de ausencia y palabras de consuelo que llueven en paracaídas de agua, directo al alma. Niña hermosa…cuantas emociones nos estas repartiendo, siempre intensa, siempre fuerte, nunca desapercibida.

   Este camino es ciego, no tiene guía, no tiene consejos, no tiene aliento ni como mirar detrás, hay un piso borroso y un aura que enamora, pero que no puedo tomar, aquella sonrisa que escucho irremediablemente me acompaña incansable, una voz tan dulce como verde  silencia el ruido de mi derredor, quiero poseerte, tenerte…que brusco en este amor, que torpe en mi historial acompañado de tu cristal sutil y delicado. Pasarán los días y los meses, la eternidad y yo tratando de verte, así somos, así soy, la foto que nunca saqué, la imagen que nunca pude es esa, poetizada por tus ojos, aquellos que me enamoraron de tu mamá desde el momento que la conocí…no podías ser de otro modo, montaña y mar, piedra y tierra, agua y sal.

  Los días que vienen no son días, son fotos, son hojas en blanco con un perfume repartido en ropa y sábanas que se dispersan, que se olvidan solas, navegaré por allí, tratando de alegrar la tristeza, de armar esta foto que se dispersó. 
 

 
Foto con Anet, compañerita de La Calandria, de regreso a casa.