viernes, 9 de agosto de 2013

Enojos...

     Tenía la sensación de no poder escribir, los sucesos de estos últimos tiempos están repletos de metáforas, causalidades y de misterios sin resolver, otros tantos aprendizajes que se amontonan para su análisis y charlas que doblegan la capacidad de entendimiento.
  Quizás la parte más emblemática, o una de ellas son las relaciones humanas, relaciones que en estos tiempos…no me refiero a los de la década que transitamos, sino a los más de 40 que llevamos puestos todos los que me rodean. Aprendimos muchas cosas, supimos de cambios, de imprevistos y del dolor, supimos del amor y de la soledad, supimos de bailar y de entristecer bajo el vacío de un lugar donde no queremos estar, supimos de lo bello, también de lo áspero, del olvido, de los desengaños, de las distancias…pero que aprendimos si nuestro mundo es igual que el adolescente?, me refiero a que los enojos, siempre con un tinte mayor o menor de egoísmo, producen eso que en otra edad buscaba el amparo y la protección de los seres queridos cuando nos veíamos derrotados, entones, victimizándonos buscábamos causar la ternura necesaria para recibir el abrazo que despojaba de aislamiento lo que era una evidente derrota emocional, incapaz de sobreponerse a diferentes circunstancias, los enojos son esa parte que busca de nosotros un rincón de atención, donde poder ser el centro de un escenario donde pasan cosas, que seguramente no es muy diferente a lo que criticamos, o a lo que somos. Todos somos parte de un espacio que tiene de una u otra manera los mismos quehaceres, las mismas necesidades, las mismas desventuras y dolores….ciertamente que parece que no fuera así, pero nuestras debilidades nos amontonan como la espuma al final de las olas, a orillas del mar. Sin embargo nos proponemos regularmente a buscar en algún enemigo algo que lo distancie para justificar nuestros vacíos, pero somos algo que nos junta por docenas de motivos, por algo leemos esto, por algo vamos a las reuniones de los amigos que nos convocan y más aún…si los años hacen de estas comuniones algo más o menos regular…que nos puede separar tanto como para no comprender que malos días, malas épocas llevamos todos en nuestro historial?, pasamos los 40 y no somos infalibles a resistir el más mínimo archivo, vulnerables, aprendidos de la vida, de las derrotas y de la vida que nos deja en un punto en el que me pregunto hasta donde vale la pena estar separados como de niños por la trampa jugando a la mancha, aprendimos algo en todo este tiempo o como le explicaría a Lunita que su sonrisa ahora no mire a tal o cual persona? Ella seguramente repartiría su ternura donde fuera, descuidando egoísmos y abriendo los brazos a todo el mundo, sin importar los secretos maliciosos que nuestros rencores esconden, ocultan o retienen. Ella reiría descuidadamente olvidando en apenas segundos los dolores de un pinchazo y sabiendo que aún el más premeditado de los daños era pasajero, para ir rápido a un mundo de color, juegos y donde no hay muchos más argumentos para estar vivos que ser lo más felices que se pueda, con lo que tenemos a mano, con quienes nos rodean, con un mundo que no podríamos criticar en el caso de ser nosotros los principales divisores de un grupo menor de personas, imagino que podría decir de un mundo aplastado por los negocios de la guerra si mis amigos fueran torpes, dañinos, egoístas y no pueden estar juntos, obviando desprolijidades, torpezas y tantas cosas más. Quizás no sea igual el antes que el ahora, quizás cambien nuestras maneras de pasar los días, pero vale la pena buscar excusas para el enojo? Nos quieren dividir desde todos lados buscando la guerra los más poderosos, buscando vender diarios los de más abajo, buscando vender televisores más acá, consumiendo distancias con el único motivo de ser vulnerables, y somos condescendientes con ese juego si no sabemos anteponer nuestro nivel de tolerancia, amor, comprensión. Y no son solo palabras.

   Aprendí en estos tiempos a mirar a Luna y sus actitudes, como las de infinidad de niños que luego de un mal momento se sobreponen sin murallas, sin rencores.  Aprendí a querer imitar esa actitud, no siempre pudiendo, y juro que mis motivos son tan válidos como los de cualquier humano, pero mi objetivo, mi núcleo pasa por otro carril como para justificar mi dificultad, por eso sé que sin importar donde este parado mis sombras y mis luces ya están algo más maduras como para querer torcer ese rumbo que tiene…y juro que tiene mucho más frutos que el enojo gratuito, a cambio de la satisfacción de creerme capaz de haber subido un escalón.

9 comentarios:

MMsan dijo...

Pabli, decidiste torcer tu camino rumbo a Luna.
Te vamos a extrañar.

Javier dijo...

Alguna vez te renombré "Pablísimo", y qué corto me quedé. Esa inmensidad de tu alma, el manto infinito de paz, de libertad, de temeridad. ¿quien podrá ahora suplir todo eso sino tu recuerdo? Teníamos 17 cuando viajamos temerariamente a San Nicolás para visitar aquellas primeras amistades epistolares, vos con tu cámara, yo con mi guitarra, y dormimos en una plaza muertos de frío y de risa por la aventura adolescente. Hicimos el CAE, loco sueño de dos socios que se potenciaban, éramos droga el uno para el otro, qué no podíamos hacer juntos...
No puede ser cierto que ya no estés. Alguien así no puede no estar más. Vamos a seguir viéndonos, dale? Yo escribo y vos te aparecés en mi inspiración, yo paso por el puente de Melo y vos me estás saludando en la esquina, dale, si? Yo leo y releo tu blog, y vos te sonreís con esa sonrisa franca, sutil, y esa mirada calma, sosegada, sé que ahí vas a estar, siempre, amigo eterno, hermano del alma, es que de otro modo esto no puede ser. No puede ser.
Te veo con tu pelo revuelto, tus pantalones anchos, tu camisa larga y suelta, tu riñonera caída y tus muñequeras, rengueando con altura, y subiendo por fin al auto "¿qué haces man?" Así siempre está todo bien.

Javier

Cristina De Lorenzo dijo...

Pablo, hay noticias que uno nunca quisiera escuchar. Tu partida nos ha dejado shockeados. Correr detrás de Lunita ha sido, tal vez, la mejor forma que vos elegiste para poder continuar viviendo junto a ella. Y lo podemos entender. Estoy profundamente conmovida y triste. Pero estoy segura que, cuando la herida cierre un poquito, nos quedará a todos un dulce recuerdo, y pensaremos en vos con una sonrisa recordándote, porque fuiste por sobre todas las cosas, una persona muy querible, sensible y de gran corazón. Chau Pablo,chau...

Elina dijo...

Escribir es un arte. Uno elige concienzudamente las palabras. Les pone peso, las mezcla, las relee y por último las muestra al mundo de forma acabada, en esa combinación que antes no había existido.
¿Cómo no esperar más de tu arte para el mundo? (Este es mi lado egoísta.) Quería seguir leyéndote. Deberemos conformarnos con releer tus obras acabadas, que quedarán acá, para regocijarse nuevamente y darle nuevos sentidos.
Seguramente escribirás con otras letras, con nuevas combinaciones, con otra paz, en otro idioma, en nuevas dimensiones. En compañías eternas, describirás otros paisajes. Así quiero imaginarte. No voy a poder leer tus nuevas prosas... me quedan estas. Las que dejaste en este lugar OCEÁNICO. Querido amigo... Sobreponerse a tu ausencia será dificil para todos los que te conocimos. ¿Pero cómo no hacerlo en honor a quien nos ha mostrado que lo mejor del mundo es levantarse y seguir amando?
Te conocimos a través del lente, muchos de mis seres queridos tienen hermosos recuerdos en papel que llevan tu luz embebida. Agustina y Lucho, Elisa y Raúl, Juan y Elina... Somos solo unas muestras de tu otro arte, de tu otra manera de "retratar el mundo". Ahí también estarás, cuando le muestre las fotos a mis nietos...y sigan teniendo esa luz especial, esa Luz de Luna... Esa luz de Luna, que es color de Ámbar... como dijimos una vez.
Te vamos a querer siempre.

Elina

Anónimo dijo...

Dicen, que volveremos a vernos, que nuestras almas se encontraran con aquellas que conocimos aquì por estos lugares, ese dìa quizà podremos entender lo que hoy no tiene respuesta.
Flavia

Anónimo dijo...

Pabli... Todo este tiempo recuerdo tantos momentos compartidos, y la mayoría fueron felices, porque vos siempre nos enseñaste que ante la adversidad, había que ponerle buena onda y una sonrisa mostrando todos los dientes, no importaba que estaba pasando alrededor... Te extraño mucho primo, me acuerdo nuestra infancia en Escobar, con las caras sucias de tanto jugar, y de comer esas exquisitas ciruelas rojas, y otros tantos momentos compartidos... Como siempre te dije, Te Quiero con todo mi Corazón, donde quieras estar... Siempre te tengo en mi corazón!!! Tu prima San.

pancha dijo...

El viento fustiga y hay una luz boreal acompaña el legendario cardumen de mis pensamientos. En la quilla de mi balandra reposa el talismán que sostengo desde hace años. Lo sujeto con la presión exacta para que resulte inocuo mi deseo.
El careo entre el aquí y el más allá que desborda en mí.
Todo se convierte en un mar donde mi anuencia a la vida flota sin rumbo.
Sube la marea y mi parlamenta se atora en la lasitud de mis huesos. En el medio de la nada huelo la bazofia de la confusión ¿Seguiré viva o es mi cuerpo el osario de la continuidad? No puedo seguir buscando razones. Ellas son tormentas.
Mi aura inquietante asimila mi búsqueda. Mi alma yace despierta.
Tal vez una mano que acaricie la luz del sol me sostenga, o una tartana me acoja entre sus redes o un ángel me fotografíe y llegue el mensaje de salvación.
Flotando en la sumisión de mi porvenir, espero el destino con dulzura. Lloro con dulzura. Espero: debe existir un gesto revelador que me indique cuál es mi isla.

te extranamos mucho . Esto fue leido en tu homenaje y sandra me pidio que lo comparta con vos asi . Cuidamos de San , y confio en que Luna y vos guiaran sus pasos.


Elina dijo...

Repetir las palabras que fueron leídas en tu homenaje, hacerlas sonar en mi interior, hacen de esta tarde gris otro recordatorio. No se por qué tomé entre mis manos el librito de tela que le regalaron a Ámbar y lo abracé despidiendo, o saludando... Luego, sentí la necesidad de comunicarme con vos, a través del alma, querido amigo. Revisé las letras de lunaoceánica y me encontré con esas maravillosas palabras.Gracias. Gracias Sandra por esa generosidad que no deja de pensar en el otro, nunca. Ya te llamaré. Ya te llamaré...
Ahora desempolvo un poco. se lo doy a Bianca, que aunque tiene seis meses, sabrá valorar esa herencia.

Anónimo dijo...

Eclipse de Luna.... eclipsada por el planeta rojo... dorada rojiza vestiste a tu hija. no hay mas belleza que ella y vos detrás suyo, siempre un paso atrás para dejarla ser, para dejarla divertirse.... Pablo-Luna-San



Pauli