jueves, 27 de enero de 2011

martes, 25 de enero de 2011

Brindo por estas vacaciones!!



  
   Quizás el aire, el sol o quizás solo por esta lejos de allá. Quizás por todo lo que depositamos en estos días como preámbulo de un año. No importa porque, nos vemos  bien….


La visita de los amigos es un momento que si tiene un brindis... es porque tiene mas para  las memorias de los años, y si despues del brindis hay otro por lo intenso que alli se vivio... es porque pasaron cosas que movilizaron los sentidos.  La noche piensa y siente por esos momentos...



jueves, 20 de enero de 2011

Entre girasoles y paseos



Las vacaciones son un estado de trance, poco a poco uno va adquiriendo sintonía con esenciales momentos inmersos en uno mismo, dentro de uno, muy dentro, al punto que hasta parece sugestionado y fuera de la realidad… que extraño, no son drogas, no es alucinación, somos nosotros después de algún tiempo sin nosotros. Luna… tu familia, Tango, mamá y papá.

domingo, 16 de enero de 2011

Hasta la vuelta...baby

Probablemente nos enteremos que solo querías estar en casa, jugando y hablando con lo que fuera que tengas a mano, quizás nos enteremos que algo pasó, mientras nos decidíamos a partir en unas vacaciones de aquellas mas tradicionales, donde nuestros padres viajaban como en una aventura, seguidos por el deseo de ver el mar con nosotros, a un mundo que era mas cercano del que hoy es. Donde hablar por teléfono era otra aventura donde avisaban a los que en Capital quedaban que el clima era benévolo y las cosas andaban bien, después de dos o tres horas de fila al rayo del sol para que haya menos gente esperando decir lo mismo.
    Repetimos mas o menos la misma vuelta, quizás otro destino, con olas y mar igual que años atrás, esperando que esta vez seas vos la que se asombre de las olas y el mar, la arena y los mates de las tardes en la playa y luego no te quieras volver.
   Luna, estas sean las vacaciones de estos tres años que pasaron, que sean el oxígeno para otro nuevo que hay que transitar y seguro será tan bueno como no podríamos imaginar. Los deseos de todos llegaron vía teléfono, mail y mas también, los deseos de los chicos en La Nazarena, ayer en lo de Javier que pronto una foto podré poner y Los de Siempre que anduvieron por allí, Pato peleando con  los cocodrilos de la pileta Ximena y Abril, Fabián y su maratón para llegar allí de desde Mardel, y nosotros tres.
  Felices vacaciones, nos vamos esta vez.


sábado, 8 de enero de 2011

Año nuevo

En algún lugar quedan las palabras y el motivo de las mismas, en algún lugar, no lejano, sino mas bien íntimo se materializan los momentos que pasan a veces inadvertidos. Salimos de casa un el 2010, volvimos al año siguiente después de una posta en La Nazarena, noche de estrellas y los irremediables estruendos del festejo dudoso con artificios hechos de pólvora y costumbres efímeras, como tantas cosas que a lo largo del año se superponen una s a otras, una y otra vez. Sin embargo, allá en la corriente del año nuevo, Grace, Pato, sus cosas y nosotros tres decidimos brindar por ente año ya comenzado, agazapados de las malas influencias y por un rato de silencio campestre, del nuestro, del que nos determina proyectar una vida en sus pastos y horizontes.
   Momentos que no serán inadvertidos, serán estos de los nuestros, los que al chocar las copas campanearon un nuevo impulso, comienza con una meta que no habíamos logrado en lo que va de la vida de Luna, dos semanas separados de la cotidianeidad galopante, por otra introspectiva y oxigenante, oceánica.
   Feliz año a todos.
  

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Golpe a golpe....

   Que pasa que los dos polos tienen varias formas de encararlos, esos polos son la esencia misma de esta vida, al menos en este mundo. El ir y venir de uno a otro son la mayoría del tiempo, en él pasamos, en estados normales, largos recorridos entre el negativo y el positivo. Los ánimos cambiantes, los ánimos cruzados, los que se quedan estacionados y los que vagabundean entre las puntas pareciera que son como personalidades que se diferencian entre si, por suerte, y que decir de nosotros, tus padres, en estas navidades, llegaron a los golpes, los ánimos tropezados de tanto vaqueteo. Fue como un boxeador al que poco a poco lo van gastando los golpes ring tras ring, no caen, pero están cerca, casi al borde de lo que nunca parece la batalla final, sino una especie de golpiza en la que no se puede ver cuantos golpes pudimos dar nosotros, sólo esquivamos, arqueamos, levantamos la guardia cuando se puede y el otro cuando puede lanza un golpe, dos o los que diablo puede dar, ese ir y venir no nos deja hoy ver mucho donde estamos parados, pero el dolor de estos últimos meses, lágrimas en caída libre y sensaciones de no llegar nunca a donde no sabemos donde tampoco, pero sentir que nos quedamos a mitad de camino a cada momento.
    El cansancio, el desorden y el descontrol administrativo nos atormentan, ya no es sueño de las noche de bebé, es sueño y agotamiento de no poder detener tanta versión de un solo polo, tantas noticias de un solo mundo parcial y pedregoso. Uno puede con tanto golpes, pero estaría bueno que suene la campana aunque sea dos minutos.
   Si bajo o no de ring no lo se, menos se en que condiciones, se que las de hoy dejan afuera casi cualquier atisbo de poesía, de inspiración y de entusiasmo, siento mucho dejar fuera este espacio por el tiempo que sea necesario, pero para mi es importante aterrizar aquí de uno u otro modo, y desde hace tiempo que pareciera que no puedo, que mis palabras están abolladas con la cara del boxeador, que las oraciones salieron disparadas con tremendas sacudidas a un lado y al otro de mi contrincante… quién es mi contrincante? Es un grandote que intensifica los caminos rituales, los rutinarios, los que amasan chicos para dejarlos listos al futuro, a su futuro, el que sale por la tele supongo. Es un grandote que va moldeando con infinidad de recursos la imaginación, a través de medicación, de información, de comida y de costumbres una manera de ser social que infecta todo lo que toca, a punto tal que la identificación y ser parte implica ser un infectado, y sea cual sea tu condición si estás donde casi pocos quedan…. Te sentirás un infectado, un desmembrado.
   Todos te mirarán raro y llega un punto en que te cansás para que eso no pase, querés reírte, querés dejar de sentir que no sabés que pasó ayer en gran hermano, que no sabés los nombres y que no sabés las reglas, que no te entusiasma ver gente tomando sol…. Que no te entusiasma ver gente saliendo de los consultorios con las pastillas y antibióticos pro hombre.
   Los problemas que cursamos son el arma no de nosotros, son del contrincante, del gran hombre, del polo opuesto, de quién de alguna manera todo el y tiempo nos dice que tan mal nos puede ir, hasta que punto final podemos llegar, en picada de Ferrari las miserias humanas se arremolinan en todo lo que ven nuestros ojos, y las dificultades se transforman en pesadillas que son las que hoy pintan los ojos nuestros.
   No se si nos mantenemos sanos en el ring, la verdad es que no lo se, tampoco se si realmente estamos en competencia, pero si se que ella sonríe y conoce este mundo, como lo vive, como lo conoció desde aquel 11 de febrero de 2008, que se lo conté casi textual, según mis palabras, claro, y que todo lo que quedó en el camino fue, se quedó, se perdió, lo que hay es su sonrisa reemplazando ese equipaje, quizás no me toque una gran fiesta, quizás no nos toque una gran noche de pasión, quizás solo una cosa remplaza las otras y esta sea una mas, donde ella dirá como hacer con estas herramientas para seguir en pié, hasta la última campana, ese balance será individual, lo que el juez diga no será ya mi tema, me importará que esa noche, y de allí en mas, mi sueño sea en paz, sabiendo que algún golpe pude dar, que algo de esta vida supe entender.
   

domingo, 12 de diciembre de 2010

El tren Rosa

Tanto tiempo sin palabras es una evidencia fuerte de los trastornos a la tranquilidad y el tiempo sin momentos. Las excusas temporales son sólo eso y poco importan, poco determinan un giro a la línea corriente que rueda sin miramientos, como sobradora de cualquier argumento.
   Este fin de año fue, es, posiblemente un mérito mas, un balance que te involucra dentro de aquellos tildes mas importantes, porqué? Porque fueron las determinaciones que tuvimos las que sin saber donde nos deja exactamente lo que si nos dice es que si nos equivocamos no fue mas de ese margen común, promedio, aunque para llegar a ese lugar las fichas que se jugaron y se debieron mover no son ni por lejos el promedio, los valores que debimos determinar no son sino móviles demasiado grandes para hacerlos en tan poco período de tiempo. Tu fin de año en la casita de chicos jugando y estimulando tus potenciales virtudes son quizás parte de esa evidencia, el resto será resto, será parte de otro momento, hoy sólo me quiero quedar mirando esa foto, la de tu cierre en medio de un mundo plagado de magia y compartiendo tus dificultades, tus reinados y tus virtudes.

martes, 30 de noviembre de 2010

Mundo Mago

Allá lejos, en el mundo de los magos, donde todo se desenvuelve según los deseos hay una grieta que deja su cauce a este mundo mas cercano, donde los sueños apenas se dejan ver por esas endijas, espiando por las noches, otras pocas de día.
  En ese lejano mundo ellos sólo ven lo que necesitan, y su abundancia deja caer sobre nosotros algo de tanta magia, la que de algún modo nos empapa con algo de su brillo. Será quizás que para que exista la magia es necesario conocer las imposibilidades? Como disfrutaríamos del día si no supiéramos de la noche, como de la alegría si no conociéramos la tristeza, como habría naturaleza si no hay dos polos… norte sur, positivo negativo. Y la magia?, los milagros? Donde disponen sus polos, donde los vemos? Quizás inmersos en tanta velocidad aprendimos que es mejor dejarlo ir, nos equivocamos de prioridades algún día, y hoy padecemos esa falta de agudeza que los magos disponen para sus mundos. Es que ese mundo está dentro.
    El mundo de los magos fluye burlando nuestra torpe mirada, tropezamos con ellos y sólo pensamos en veredas mal trazadas, sonidos, luces, cosas que aparecen y desaparecen, son el mundo de lo que no nos importa, días alegres que no se explican, recuerdos que son el aroma de décadas pasadas, momentos que parecían agendados… son las ventiscas que parecen al oído mientras pasa el día, venidas de ningún lado. Son esas miradas que vienen de tus ojos, cuando estoy perdido y que encuentro sin querer, atrapando mí despilfarro.  La magia viene con el cantar de cada vez que pienso en ella, las mañanas que amanecían sin querer, sin necesidad mas que la de mostrar las olas del mar, alabando, reverenciando habernos amado a sus pies. Esa magia la conservo y se concentra en una lágrima, magia del mundo que supo armar esos momentos.
   Los magos susurran pero no repiten el momento, lo hacen una vez, por eso es necesario estar atento, no vuelve a pasar y si avisan… es porque el momento pasó. No hay que detener esos momentos, sólo hay que abrir los ojos, el corazón y latir ese puñado de cosas, porque de otro modo de diluyen sin volver. Serán parte de la memoria y las cosas que nunca pudimos hacer.
   

domingo, 7 de noviembre de 2010

Mañanas de Domingo..

   Nosotros los humanos, los que vivimos en este planeta y convivimos con tantas mas especies de las que conocemos aún no tenemos mucha certeza de porque de tantos comportamientos, actitudes, en fin… somos una gran marea de desconciertos que no siempre navega, a veces se hunde desconsoladamente, sin reparos, sin poder detener tan frágil sustento.
   Los humanos miramos perdidamente algún punto como cegados por alguna extraña luz, o quizás oscuridad que no nos deja ver muchas de las cosas que nos pasan, obnubilándonos al punto tal de muchas veces ser autodestructivos y sin saberlo.
   Somos capaces de olvidar instintos, de sepultar intuiciones en el nombre de los más diversos argumentos, los que nos permiten dormir en sociedad, levantarnos en sociedad… poco a poco otros tantos modos nos ponen dentro de un margen que incluye en sus modalidades algunos gritos llantos y pataleo diversos, y desde el margen,  pero muy cerquita, hay ojos que miran que nadie se atraviese de los límites.
     Que especie la nuestra Luna, que para hablar de amor tiene vergüenza, lo deja a un lado, y que lleva consigo la más variada gama de armas para el ataque y la defensa, porque son las que dejan vivir. Una especie que aprecia la vida a veces después de muerta, como si la ceguera impidiera encontrar argumentos para valorar aquellos latidos del corazón transformados en poesía….
   A veces las cosas por contar me hacen dejar espacios para reflexionar sobre estos momentos que también son parte de estos tiempos en los que tu crecimiento sigue encaminado, más allá de la fiebre que no tiene paradero conocido y que esta mañana de domingo te aqueja. Más allá de todo esta foto es un momento de las madrugadas con vos y con Abril, de paseo por las noches de sábado en lo que parece una auténtica juguetería, pero que es lo que queda de nuestra casa, la de mamá y papá que alguna vez hicieron sus fiestas de disfraces año a año, sus rave sábado a sábado… sin dejar dormir a los vecinos de los estampidos descontrolados de parlantes en guerra. En la imagen aparece como olvidado en un rincón del cuadro lo que parece un muñeco mas, pero que es en realidad tu perro, Tango, fiel a todo,  aún al pedido ordenado de comida, que en este caso, bien entrada la madrugada observa como las dos pequeñas y novatas habitantes usurparon su rol de rey, para dejarlo a un costado no solo del cuadro, sino de las prioridades y debe esperar un turno que no sabe cuál será, para un plato de comida.  También esta semana nos visitó Ariel, vino desde Sta Fé en una mágica visita sorpresa, lo que para unos padres algo enloquecidos es un verdadero caos, sin embargo con su arrolladora paciencia y puesta en escena nos deja deseando una nueva incursión por acá. Ariel es para nosotros Luna un soporte mas de ese alma que nos mantiene encendidos.
En fin, muchas cosas para un post.

martes, 26 de octubre de 2010

Nueva Estación.

Detenido en las cercanías de una estación de tren, obsesión la mía por los trenes, el atardecer pronunciado se dejaba vencer por la noche irremediable que al galope, como el traqueteo sobre las vías al pasar de los vehículos, no aceptaba negociación posible.


Quizás sea una metáfora, pero así me sentía yo, y no me obsesiona la noche, ni un final, por el contrario, la oscuridad lo negro y lo negado son mas bien parte de ese polo que el mundo dispone para si, pero que alguien se dispone a dejar en “otro lado”, como “El Planeta de los Simios” donde nadie podía ir a ese lado, por temor a que la verdad se supiera.

No sé si tiene que ver, pero allí llegué. Lo cierto es que pensaba sobre tantas cosas que pasaban en lo largo de al menos los últimos 40 años (no hice fiesta porque no tenía fotógrafo), y pensaba cuantas hice y cuantas no.

   Mi vida no es las de Axel Roses, ni la del Sub Comandante Marcos, es la mía, me equivoqué tanto como para enseñarte Luna unas cuantas cosas que de allí aprendí, mi vida pasa, esta vez lo siento y sé que esta misma vez hay cosas que no son iguales, y sin embargo son la misma cosa, hay algunas que parecen diferentes, pero son iguales. Hay muchos que se obsesionan con la mente joven, con la piel joven o el pelo de joven, o mil cosas que pretenden ser de jóvenes, lejos está el otro polo, la noche, lo negro, lo viejo… la vejez, pero no lo veo así. Solo miro lo que no vuelve en el tiempo que se pierde, y no se pierde en el vacío, en la espera, en mirar al vacío, se pierde cuando las frustraciones aparecen y no hay como volver.
    Miro la estación y miro las vías, miro la vida como puedo y miro hacia adelante, hasta donde puedo, en un punto se tocan las vías que parecen paralelas, la veo a Luna en su casa allá en el campo, entre los pastos largos de dos padres descuidados y arremolinados, corriendo. Veo unos amigos y esta familia, la que somos, la que siento como tal, no somos muchos, somos nosotros y hoy los vi, tomando un café, dentro y fuera de mi, abrazados de alguna manera, gracias claro, sé que no hace falta, o si.

viernes, 22 de octubre de 2010

Qué mas se puede soñar!!

Aquellos momentos en los que vivíamos acorralados, encerrados, empastados con la oscura incertidumbre de una mesa angustiada. Las pasamos con una luz de referencia.
   Aquellos momentos en los que el olvido era una rutina, correr a ningún lado, volver de no se sabe donde, y todo para recordar nada. Fue algo así el piso de tanta tristeza rutinaria.
    Verlo de lejos es…verlos de lejos. Significa que algo pasó en el medio, que Luna estás entre nosotros con otros problemas, que no son paredes, que no son encierro, que no son indeseables y que no son corridas, angustia por esos motivos. Pasan cosas que esta bueno recordar, en estos momentos en los que nos alteramos por no comer toda la comida… hace poco no hablábamos de comer, nos alteramos por un peso que no tenemos y hace no mucho que el encierro de una internación nos mantenía cautivos de todo lo demás. 
   Sea como fuere este ánimo que se te ve es nuestro retrato, nuestra poesía de cada día, el espíritu que nos une.

  Gracias Grace por las fotos de estas dos últmas entradas!!

lunes, 4 de octubre de 2010

Paseo multimedia





Muchas veces dije que la calidad de las fotos es una circunstancia relativa. El momento suprime toda prioridad como los píxeles, el foco, el encuadre… hay infinidad de muestras que lo confirmarían, no en mi currículum, sino en la historia de la fotografía.
    Por eso esta vez, camarógrafo sin cámara en mano registró este momento, con Luna de artista en una  plaza, con Luna en una calesita, en la misma plaza, al menos yo lo disfruto, ella lo hizo y espero que sea de vuestro agrado.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Instantanea de primavera

Casi sin querer, casi esperando lo imprevisible las palabras formaron su propia lectura, el espacio cobró vida de modo tal que no puede quedar dormido aunque el tiempo pase, corto o largo, lento o mas despacio que rápido.
   Hay temporadas donde se suceden los acontecimientos de manera casi incontenible, donde es necesario aferrarse a los paravalancas mas firmes y aun así… es difícil sostenerse.
   Hoy, Luna goza de uno de sus momentos mas lúcidos, su alegría rebasa sus anteriores marcas, su presencia con los juegos y sus juegos con los presentes, el ingreso a su segunda temporada de primavera es disfrutable, marcadamente diferente, alegremente feliz.
   Por eso decía de lo difícil de sostener siempre en las palabras las imágenes de los días, a veces sólo pasa eso, a veces sólo pasa que las cosas son apenas diferentes, otras que mis silencios no son importantes, y otras quizás como esta, que sólo no paramos de mirarte, feliz, abundante, dialogando y abrigando de calor cuanto se queda en tu derredor.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Camino a otros Caminos

   Los días pasan entre conjeturas y nuevas experiencias, Luna crece y recupera lo perdido en la ultima crisis, crisis, símbolo de cambio, Luna los tiene y nos llena de emociones con cada momento, claro.
   Los días se sobreponen, se superponen y con ellos las manos abiertas mirando al cielo, dejando caer el agua que cosquillean las manos, esperando del universo lo que el nos da, lo que le propone, lo que dictamina y también lo que nos regala.
    Escribo y escribo, pensamos y esperamos, sin embargo mas rápido vienen los designios de un nuevo momento, abiertos a la espera, como siempre, templados de vaivenes, el día es corto, el día es repleto, lleno de visiones, acá vamos nuevamente, como cada temporada.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Agua de Lluvia

No encuentro las excusas para que un día de lluvia me sea triste. Por el contrario, son días que quizás por diferentes, por aportar renovación a tanto calor gastado me genera esa escala de grises que visualmente generan calma, tranquilidad. Los sonidos del agua que detienen el aullido constante de todo lo que se mueve y se quiere mover. El sonido de este agua impone su naturaleza y le gana a la furia de la ciudad, de las autopistas y las cambia por su forma, por su música, por una vez, por esta vez, con las gotas transparentes, más verdes, más altas, de la tierra gris y de los siglos más antiguos, igual que hoy.
Alguna vez en la Rusia de los zares, de Nicolás y sus familias llovía igual, quizás con algo de esta misma lluvia, lejos de este mundo en Panamericana y San Martin, en la China de Mao, en Guatemala antes que Cristo naciera, que por cierto los nativos nunca se enteraron, también el agua, con reverencias incluidas llovía algo de todo este mar que madruga desde el cielo los techos de mi casa, los jardines cercados de la ciudad, los espacios infinitos de esta pampa.
Las calles con carruajes de alguna época, embarradas con charcos que sitiaban los espacios cada vez que todo se mojaba, adornando largos vestidos entre gentíos corriendo buscando otros refugios, quizás de madera, quizás de piedra, apenas cuevas, o apenas diferentes… con este mismo agua.
Alguna vez, al borde de un río en México, el río Palenque, miraba el fluir de esa corriente diminuta que bajaba de las montañas Chiapanecas, en medio de la abrumadora y espesa selva, frente a mí las construcciones mas maravillosas que yo haya visto, repletas de magia, brujería, silencio de ese que habla y va derecho al alma, los mayas sabían hacerlo y 1500 años después lo hacen, esas ciudades que inmutables esquivaron el paso avasallante de los saqueadores ajenos, esa agua bajaba de igual modo que miles de años atrás, hablando como antes, hoy me miraba a mí, silencioso a su costado acariciando sus curvas, conectándome con aquellas vidas que inspiraron tanta poesía, en medio de tanta sabiduría, respeto por esta agua que hoy cae derecho en mi casa.
Lo cierto es que en ese río alguien que no conozco, pero que imagino hizo lo mismo que yo, pensó que alguien como yo haría lo mismo mil quinientos años después, y así fue, por ese momento mi conexión no fue por internet, vino con el agua, el agua de ese río que bajaba del verde más alto, y antes de no sé donde, del fondo de la historia de este mundo… no sé, en cuclillas sobre mi río sostuve la mirada de alguien que hacía lo mismo y supe que no hacía falta explicar nada, dije gracias y me fui, miré las construcciones una vez más, como símbolo de todo, del río, de la magia, de sus cielos y nunca más lo olvidé.
Hoy cada vez que llueve se que alguna gota de aquel río vuelve, dejando su sonido, apagando el bullicio cotidiano, por eso amo la lluvia, el gris, su música y tanto más que cae como bendición.

(Quién escribe en aquella oportunidad se quedó con un pequeño frasco de aquel del río Palenque, hoy la conserva sin saber si la muestra no es un robo a la madre naturaleza que no debió haber hecho, a sabiendas hoy que para quedarse con tan mágico suvenir no hace falta nada material, del mismo modo que para hablar con el pasado no hizo falta internet, no lo puede devolver, lo conserva como su tesoro y sabe de su falta, no fue consciente cuando lo confiscó, lo es hoy, y por eso lo promete devolver.)

lunes, 30 de agosto de 2010

domingo, 22 de agosto de 2010

Dia de sol

Un día de sol no porque el astro rey esté asomado calentando esta parte del globo, sino porque de esa iluminación estaba plagado cuando sentía que las cosas, al menos hoy, eran diferentes. Las caras no eran las mismas, los gestos, las personas del derredor, las curvas de la esquina, los árboles y sus sombras, el aroma de Palermo, las miradas que se cruzaban, las preguntas y sus respuestas…. Un día de esos en los que nacen, como dictados por la magia, los sabores de las compañías, las charlas viejas que se guardaron para esta vez… cómo llega un día así? Llega porque en ese mundo siempre dos polos conviven situaciones opuestas que solo esperan el momento del otro extremo, la paciencia de un día, una semana, un mes mordiendo el polvo seguro traería otro extremo, y fue así, desinteresado y de regalo, con la compañía de los primos, envueltos en una Luna que con los ojos más abiertos que nunca miraba su derredor, esta vez callada, irradiando brillo a un día placentero, en un paseo que años detrás era entre sus padres, jugando entre la imaginación poderosa que veía los animales del zoo en otro lugar verdadero, calesitas cómplices que regalaban sortijas, galletitas indispensables que sostenían las caminatas y mañanas que se marmolaban en los recuerdos que aún hoy se sostienen vivos en esos padres que son primos y que también son padres de hijos pequeños. Matías, Nadia, y de este lado Luna.
Fue la puerta de una primavera que se avecina al fin, es la carta de presentación para una temporada que vendrá a paso lento regalando más momentos, diferentes, planeando silenciosa con mas fotos, mas recuerdos, mas inolvidables paseos por el alma de cualquiera de nosotros, estemos donde estemos